Es por ello, que alentados por los datos estadísticos que señalan que alrededor de un 2% de los accidentes laborales se podrían evitar mediante el uso de dichos EPIs, ponemos en marcha esta campaña. En Castilla y León este porcentaje podría suponer la reducción del número de accidentes en casi 2.000 al año, al igual que podría mejorar significativamente el número de enfermedades relacionadas con el mundo del trabajo.
El objetivo que nos marcamos es que mediante la difusión de esta campaña, los jóvenes de Castilla y León sean conscientes de sus derechos y obligaciones en lo referente al uso de los EPIs. Mediante la información se puede dar un paso adelante para reducir la siniestralidad laboral.
Sectores como la construcción, en los que la presencia trabajadores jóvenes es muy habitual, representan una muy buena parte de los accidentes de trabajo registrados cada año en nuestra Comunidad, y en este sector en concreto es donde más se concentra el uso de EPIs.
La juventud no se puede quedar parada ante el fenómeno de la siniestralidad laboral y tiene que tomar una postura activa en lo referente a políticas preventivas, y las Juventudes Socialistas de Castilla y León han tomado la decisión de llevar a cabo esta campaña desde la más absoluta responsabilidad y de la manera más constructiva posible. Es por ello que dentro de la campaña se plantean algunas medidas que contribuirían indudablemente a la mejora de la siniestralidad en los centros de trabajo, medidas que pasan por todos, empezando por el trabajador, pasando por el empresario y terminando por las diferentes administraciones.